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domingo, 8 de febrero de 2015

Goya 2015: Regular, para variar

Llevo bastante tiempo desaparecida porque, como dice mi compi, "no me da la vida". Afortunadamente estoy hasta arriba de trabajo y el blog, por desgracia, ha pasado a un segundo plano, pero lo primero es lo primero.

Ayer se celebró la entrega de los Goya y yo, cual niño de dos años, me fui a la cama a las diez, por lo que no la vi. A pesar de esto, desde que me he levantado he estado cotilleando los modelitos y, como siempre, no puedo faltar a mi cita con el critiqueo patrio. 

Como años anteriores el nivel, en general, ha sido bastante bajo en lo que a estilismos se refiere y creo que no soy la única que se pregunta ¿Por qué no fue Paula Echevarria? Aunque la mayoría de sus looks diarios me parecen propios del catálogo de disfraces, en este tipo de eventos suele subir el nivel medio.

Dejando la ausencia de Paulísima a un lado, comenzamos con el marujeo:

¿En serio has salido así de casa y nadie te ha dicho nada?

Emma Ozores con un vestido de Devota y Lomba que, de no ser por la ausencia de escote, me ha recordado a "Elvira; La chica de vanguardia que tiene retaguardia". 


Carolina Bang de Lorenzo Caprile, otra que ha querido jugar a las películas/series recordándonos a la madrastra de Blancanieves. Con lo guapísima que eres Carolina, ya te podían haber asesorado mejor ¿no?. Este estilismo te pone años y kilos a partes iguales y no te lo mereces.


 La madre de Cata de "Sin tetas no hay paraíso" no entiendo a qué ha querido jugar con este vestido corte sirena acabado en tul con una flor que ni la sevillana del wassap.


Nunca me ha gustado Macarena Gómez, no entiendo su éxito pero menos entiendo todavía este vestido, otra vez, de Lorenzo Caprile que no le sentaría bien ni a la mismísima Giséle (Diosa) Bündchen. De todas formas Lorenzo, esta noche te has coronado. Del bolso-pie prefiero no comentar nada.


Jamás pensé que diría esto pero "¿Dónde vas Nieves?" Se que es un vestido de Alta Costura de Stephane Rolland, una obra de arte y bla, bla, bla, pero no me convence. A pesar de la percha que tiene ella, el vestido no hay por dónde cogerlo. Mezclar la mitad de un chaleco, palabra de honor, body de malla, tie- dye, plumas y no sé cuántas prendas/ tendencias más, no ha sido buena idea.


Mención honorífica con Óscar y Goya incluidos para Massiel que pasaba por allí camino a la discoteca. No soy capaz de encontrar otra explicación.


Qué monada ¡Por DioR!

A María León le sentaba este diseño de Fernando Claro como a un Santo dos pistolas. Me encanta el vestido pero no le puede sentar peor. Ya se lo podía haber dejado a Nieves Álvarez.



Enamoraíta perdía estoy de este vestido de Sybilla que lució Elena Anaya. Guapa no, lo siguiente.


Aunque ella me cae fatal, tengo que reconocer que el vestido que llevó Úrsula Corberó de Teresa Helbig me gusta mucho. Por original y porque le sentaba como un guante, a veces arriesgar tiene su premio.


Alexandra Jiménez de Santos Costura no iba mal teniendo en cuenta el nivel. Ha entrado en el team yes de casualidad.


Me ha costado decidir si India Marínez de Bluemarine me gustaba o me aburría soberanamente. Al final, después de mirar la foto un tiempo, he decidido que me gusta. Creo que el aire alfombra roja de los Óscar es lo que me ha convencido. De hecho me recuerda a JLo.


Hasta aquí mi crónica- destripe de los Goya, ansiosa estoy con el siguiente sarao- entrega de premios.

¡Mil gracias por estar al otro lado y feliz domingo!


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