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sábado, 21 de septiembre de 2013

Nueva York: MOMA

Para terminar, sí de una vez, con Nueva York y dejar paso a la semana de la moda vitoriana y a mis últimos días en Boston, con algún que otro estilismo, me quedaba en el tintero el post del MOMA.

No voy a descubrir América con esta entrada, soy consciente de ello (probablemente much@s ya habéis estado) pero es que salí tan encantada que tenía que publicarlo.

El plan del museo fue para mi último día en la ciudad. Cuatro horas absorbiendo información, contemplando cuadros, esculturas, fotografías, etc. He de comentar que hasta hace cinco años nunca me había llamado la atención "el tema museos" pero desde que empecé la carrera, todo cambió. Supongo que mis tres profesoras de historia del arte, tienen bastante que ver con este hecho.

En mi opinión creo que no hace falta ser un fanático ni un entendido de arte para visitar un museo, es suficiente con que tengas ganas de observar, aprender, entender y sobre todo abrir la mente. El MOMA es uno de los museos más variopintos que he visitado. Creo que tiene exposiciones para todos los gustos, desde el arte más figurativo y clásico, hasta lo más rocambolesco de nuestros días, pasando por fotografías de los años 60 y 70, que hacen temblar al mismísimo Mario Testino.

Yo soy una fan declarada del Pop Art y estar delante de un cuadro de Roy Lichtenstein o de Warhol hace que me ponga a temblar. Es una experiencia que ni sé como describir. Saber que la obra que tengo delante fue realizada por uno de los grandes representantes de un movimiento artístico, me emociona. Seré una friki supongo.

Por supuesto no pueden faltar en sus instalaciones grandes como Mondrian, Van Gogh, Klimt o Picasso entre muchos otros. Ni obras tan célebres como la rueda de bicicleta más famosa del dadaísmo.

Ahora mismo hay una exposición de Le Corbusier, que también es uno de mis arquitectos favoritos, por detrás de Wright y de Aalto. En este área era el único en el que estaban prohibidas las fotografías, por eso no hay ninguna. Pero es asombrosa la cantidad de maquetas, croquis, planos y vídeos que puedes llegar a ver, no soy consciente del tiempo que estuve ahí, pero bastante.

Aprovechando el tiempo tan increíble que hacía en el exterior, porque en el interior casi muero de congelación por el aire acondicionado, salí al jardín donde también se pueden encontrar diferentes esculturas, además de sillas para sentarse tranquilamente y hacer un descanso durante la visita, tomar aire fresco y recuperar fuerzas para continuar.

No pretendo enrollarme más puesto que mi aventura americana termina en un día, estas tres semanas han pasado volando, y tengo mucho equipaje que preparar.

Por si alguien tiene en mente visitar el museo, dejo el enlace de la web que es una de las más completas que he visto. Podéis encontrar las visitas, horarios, precio, libros y muchas cosas de interés.


Os dejo con las fotos.

Como siempre, gracias.













































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