Etiquetas

viernes, 13 de septiembre de 2013

Nueva York: Primera parte

Ya he vuelto de Nueva York. En principio iba para tres días pero al final se convirtieron en seis. Me he dejado muchas cosas en el tintero, pero así tengo excusa para volver, porque pienso hacerlo. En este tiempo he "pateado" literalmente Manhattan, pero no he podido ir al resto de partes. Para conocer la ciudad entera, mínimo, se necesita un mes. Es inmensa, hay mucho que ver y descubrir. Y teniendo en cuenta que he ido a todos los sitios andando, el "tema turisteo" se ralentiza. Los que me conocen saben mi afición a caminar y mi odio profundo hacia todos los metros del mundo.

El primer día que pisé suelo Neoyorquino, lo dediqué a ubicarme, aprender a llegar a casa y conocer la zona. Después de esto, cena con mis amigas y, como no, fiesta. Muy buena por cierto. Llegué en autobús desde Boston y he de destacar que "la estación de autobuses" donde me bajé, por llamarlo de alguna manera, era peor que la de Vitoria. Lo juro, me impactó muchísimo. Era una parada, como la del autobús urbano, con cientos de personas, un caos y un agobio importante, pero bueno "Welcome to NYC".

El segundo día, tenía como objetivo principal el Guggenheim. De camino al museo, a lo largo de la 5ave pude tomar muchas fotos a modo de novedad, luego me di cuenta que la gran avenida iba a ser mi camino diario hasta casa. Me he hartado de ella ¡jaja!. No, la verdad es que es inmensa y sorprendente a la vez. Lo mismo hay un supermercado, que cinco Starbucks, que tres iglesias, centros comerciales, etc. Versátil como la que más.

Llegamos al museo, alucinante por fuera, aunque me esperaba más, acostumbrada al de Bilbao, pensaba que el de Nueva York sería su "hermano mayor" y para nada, es mas bien al revés. Una vez dentro, había una exposición "rara" que ocupaba la zona principal, por lo tanto el recorrido que se hace habitualmente del museo, estaba alterado. Resumiendo, vi el museo entero en una hora, cuando mi tiempo mínimo en casi cualquier museo es de tres horas, como mínimo. Un poco decepcionante, la verdad.

Tras salir del museo y, teniendo en cuenta que Central Park está justo en frente, nos dispusimos a visitar el parque. Es inmenso, como una mini- ciudad. Visita obligada al "Imagine" de John Lenon, donde no cabía un alma. Del parque salí más encantada que del museo.

Después del parque, visitamos el "West side", el oeste de la ciudad. Yo estaba alojada en el "Eas side" o, el este, la otra punta. Paseamos por sus largas calles, visitando, entre otros (que ahora mismo recuerde) la Plaza de Colón, la zona del Hotel Empire, sí, el de Chuck Bass, y como no, visita obligada al Lincon Center, donde se celebraba la "Fashion week". Menuda decepción, pero DECEPCIÓN. Yo siempre he visto estas semanas de la moda gracias a las fotos de Vogue y, a lo mejor es porque mis expectativas eran muy altas o porque no es lo mismo verlo que vivirlo, me llevé un gran chasco. El Lincon parecía la semana de carnaval de Vitoria. Creo que de todos los estilismos que vi, salvaría cinco, como mucho. Tengo vestidos mucho más monos en el armario y estilismos más logrados que los que allí pude ver. Estoy segura que vosotras también. Gracias a esto me he dado cuenta que las fotos que publican en Vogue y el resto de revistas es un 5% de la realidad que allí se vive. Qué bien maquillan todo las revistas. ¡Ah! tampoco me encontré con ninguna famosa. 

Una vez abandonado el Lincon, nos pusimos de camino para casa. En nuestra ruta estaba Times Square, que para mí era la primera vez que la veía. Luego, al igual que con la 5ave, sería tour obligado todos los días. El sitio es bastante grande, pero se hace eterno de la cantidad de gente que hay, luces, obras, más gente, más luces y en total, mucho, mucho, MUCHO agobio. Tengo que decir que impresiona bastante, sobre todo, por la noche. Hay muchas tiendas alrededor, y es sitio obligado para turistas, pero cuesta mucho moverse.

Impresiones generales a destacar de mis dos primeros días:
- Nueva York huele y no a Abercrombie precisamente. Huele mal. Y no va por zonas. Huele mal en general, y hay zonas que huelen peor.
- Para las que como yo, sean muy "fans" de Gossip Girl, ya os digo que la ciudad no es como nos la presentan en la serie. Cuánto daño me han hecho todas y cada una de sus temporadas. Todas mis expectativas estilísticas en cuanto a féminas Neoyorquinas, se han ido al traste.
- También me ha hecho mucho daño "La Oli". Ni por asomo he visto a alguien que vista parecido. Veo chicas infinitamente mejor vestidas en Bilbao o en Madrid, que lo que he visto en Nueva York. Mucha fama sí, pero en realidad no es para tanto.

Hasta aquí la crónica de la primera parte. 

Gracias por estar ahí.


Vistas desde la azotea de mi edificio. Los que me siguen por instagram ya han podido comprobar que era muy estilo Gossip Girl, con piscina, solarium, jacuzzi, etc.







La Biblioteca pública, situada en 5th ave


Iglesia de San Tomás


Randolph Weber


La torre Trump, en 5th ave


Esta es la entrada, pero la tienda Apple era subterránea.


El Museo Met, famosas sus escaleras en Gossip Girl


Fachada principal del Guggenheim


Central Park





De camino al "West side"



Lincon Center





Times Square





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada