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miércoles, 5 de marzo de 2014

Chanel PFW 2014

No tenía pensado publicar más post relacionados con un desfile concreto. Hasta ayer pensaba que con Moschino ya había llenado el cupo y, digo hasta ayer, porque después de ver el desfile de Chanel, no se me ha ocurrido mejor manera de "dar una de cal (Moschino) y otra de arena (Chanel)" en el tema de desfiles de este mes "fashion week-ero".

Como buena loca de la escenografía que soy, siempre me fijo mucho en la puesta en escena de un desfile, más incluso que en la ropa. Al final cada estilismo solo hace dos pases (el individual y el de cierre) y no te da tiempo a fijarte como es debido, por el contrario, el escenario lo tienes presente durante todo el "show", por eso me parece igual o más importante que la colección.

Por lo general, los mejores escenógrafos son los de Louis Vuitton y Chanel, no se si el poder adquisitivo de la marca tendrá algo que ver, pero me imagino que si. Estas dos firmas nunca defraudan pero, especialmente ayer, Chanel se coronó. Hoy es el turno de Louis Vuitton, a ver si es capaz de superarlo.

Sublime es la palabra que mejor describe el desfile de Chanel, me encantó. Su idea del supermercado es una de las mejores de los últimos años, un lugar tan cotidiano se convirtió en la cumbre del glamour a golpe de dos "ces". Una escenografía super trabajada, en el aire se respiraba diseño gráfico por doquier, la circulación del desfile no resultaba nada incómoda para las modelos y, sobre todo, detalles cuidados al mínimo, muy bien Karl.

La ropa muy en la línea de Chanel, pocas veces sorprenden sus colecciones, a lo mejor es este el motivo por el que apuesta por sorprender con el entorno del desfile. En mi caso Chanel, o me encanta una prenda, o me espanta. Normalmente, los que se ganan mi voto son los diseños atemporales y clásicos, cuando innova y arriesga, no me suele gustar, como por ejemplo, las zapatillas deportivas con los trajes de chaqueta clásicos de tweed. Es algo a lo que todavía no le he pillado el punto. Ya os dije aquí, que no soy muy fan de las zapatillas fuera del gimnasio.

Sin enrollarme más, os dejo con algunas de las fotos. 

COLECCIÓN

Nada mejor que convertir los bolsos en objetos cotidianos como hueveras, briks de leche, carros y cestas de supermercado o incluso envasar un 2.55 al vacío ¡Simplemente geniales!








Los collares y broches también tuvieron su representación. Por una parte las icónicas perlas de Chanel y por otra, latas de refresco convertidas en ornamentos que hicieron las delicias de las allí presentes.







La parte terrible "viene cargadita" de zapatillas que en cuanto las veo me entran unas ganas enormes de arrancarme los ojos.






ESCENARIO

Sobran las palabras ¡Espectacular!










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